Fuentes presentes en el procedimiento lo calificaron como “una vergüenza”
La reconstrucción del crimen de Mercedes Kvedaras, solicitada por la defensa de José Eduardo “Jota” Figueroa, se llevó a cabo ayer en la vivienda de El Tipal donde ocurrió el hecho en agosto de 2023. Sin embargo, el procedimiento quedó envuelto en críticas por su falta de rigor y múltiples deficiencias.
Durante el juicio, que comenzó la semana pasada, la propia defensa se había comprometido a aportar los elementos necesarios para la diligencia, entre ellos un muñeco que reprodujera el peso, tamaño y contextura de la víctima. No obstante, en la práctica se utilizó un maniquí rígido, en mal estado y sin estabilidad.
Según fuentes presentes, el muñeco presentaba serios inconvenientes: se le desprendían los brazos y las manos, carecía de pies y ni siquiera podía ser ubicado correctamente en la bañera, uno de los puntos centrales del relato del imputado. Estas limitaciones impidieron recrear adecuadamente la secuencia planteada por la defensa.
A esto se sumó la ausencia de elementos de medición, como una balanza, pese a que su utilización había sido prevista con anterioridad. La falta de condiciones técnicas adecuadas terminó debilitando el alcance de la reconstrucción.
En paralelo, los elementos periciales ya incorporados a la causa —como la autopsia, el relevamiento de indicios y los estudios anatomopatológicos— resultan coincidentes y no respaldan la hipótesis de un accidente. Por el contrario, establecen que la causa de muerte fue una asfixia mecánica por doble mecanismo, con signos de estrangulamiento y traumatismos en distintas partes del cuerpo.
Otro de los inconvenientes registrados durante la jornada estuvo relacionado con el uso de una cámara que el propio Figueroa llevaba en la cabeza para registrar la reconstrucción. El dispositivo se recalentaba, lo que obligó a interrumpir reiteradamente la filmación y sumó más desprolijidad al procedimiento.
De este modo, la diligencia, que buscaba aportar claridad, terminó cuestionada por su falta de precisión, mientras que la prueba objetiva ya reunida continúa apuntando en una dirección distinta a la sostenida por la defensa.
La reconstrucción se basó íntegramente en el relato que Figueroa mantiene desde 2023. Según esa versión, el hecho comenzó con un forcejeo en el antebaño que continuó hacia el baño, donde la víctima habría caído en la zona de la bañera. El imputado sostiene que intentó asistirla, pero perdió el equilibrio y ambos cayeron nuevamente.
De acuerdo a su testimonio, al advertir que la mujer no reaccionaba, se dirigió a la cocina en busca de un cuchillo y luego a la casa de su padre para buscar un arma de fuego con la intención de quitarse la vida. En ese contexto, aseguró, se habrían producido las lesiones en el cuello y los brazos.
Esta versión es rechazada por la fiscalía y la querella, que sostienen que se trató de un femicidio. En ese sentido, remarcaron que el cuerpo presentaba signos de violencia, además de la asfixia como causa de muerte. Incluso, durante el juicio, un hermano de la víctima declaró que debieron velarla a cajón cerrado debido a las lesiones que presentaba.
Uno de los puntos centrales del debate sigue siendo el hallazgo de la pareja el 4 de agosto de 2023. Según se expuso en el juicio, ambos fueron encontrados dentro del vehículo de la víctima en un terreno perteneciente al padre del imputado.
Figueroa estaba en el asiento del conductor, con signos vitales y el cuerpo inclinado hacia el lado del acompañante. Kvedaras, en cambio, se encontraba en el asiento trasero, boca abajo, envuelta en toallas y ya sin vida.
La reconstrucción realizada ayer fue presentada como prueba por la defensa, que previamente había llevado adelante una simulación virtual basada en el relato del imputado.
Mientras se aguardan los análisis de esta última diligencia, previstos para los próximos días, el juicio continuará con la declaración de nuevos testigos en el Salón de Grandes Juicios del Poder Judicial, ante un tribunal integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans. La fiscal Luján Sodero Calvet interviene en representación del Ministerio Público.
